Campus universitarios: cantera de espías y agentes de influencia del gobierno cubano.
Desde el triunfo revolucionario en 1959, el gobierno cubano desarrolló una estructura de inteligencia robusta enfocada no solo en la defensa del Estado, sino también en la expansión de su influencia en el extranjero. Para este fin, una de sus estrategias más notables es el uso de universidades foráneas, ya sea para formar o para reclutar espías y agentes de influencia.
La Revolución cubana marcó un cambio radical en la política y en la sociedad del país. Con la llegada al poder de Fidel Castro, el nuevo gobierno estableció relaciones con varios países, incluyendo la Unión Soviética, que proporcionaron apoyo económico y militar. En este contexto, el espionaje se convirtió en una herramienta crucial para la supervivencia del sistema en Cuba. La creación de la Dirección General de Inteligencia (DGI), en 1961, fue un paso fundamental en la institucionalización de las actividades de Inteligencia en Cuba.