NOTA DE PRENSA N° 269
Violencia y transgresión ética en las escuelas cubanas, lo que UNICEF prefiere ignorar.
Durante décadas, el sistema educativo fue presentado como uno de los pilares inamovibles de la Revolución cubana. Sin embargo, tras la fachada de las estadísticas gubernamentales, se ha gestado un proceso de deterioro ético, moral y físico que ha transformado la escuela cubana en un espacio de conflicto y carencia. Esta crisis no es un fenómeno fortuito, sino el resultado de décadas de extrema politización, la ruptura del vínculo familia-escuela y una depauperación económica que ha convertido al aula en un reflejo de la anomia social que padece el país. Ante este escenario, la respuesta del Ministerio de Educación (MINED) y las autoridades pertinentes ha sido ambivalente, oscilando entre la negación oficial, la externalización de culpas y la implementación de reformas cosméticas que no atacan la raíz del problema.