NOTA DE PRENSA N° 278
📷 Portada: Entrada del Círculo Infantil Los Zapaticos de Rosa, municipio Calixto García, Holguín (2025). Fuente: CI Los Zapaticos de Rosa, Facebook.
Círculos Infantiles en Cuba, de la inclusión social a la politización temprana.
La educación y el cuidado de la primera infancia constituyen pilares fundamentales para el desarrollo socioeconómico y humano de cualquier nación. En el contexto cubano, el sistema de Círculos Infantiles no solo funciona en tanto centros de cuidado de la primera infancia, también fueron diseñados para facilitar la incorporación de la mujer al mercado laboral y garantizar una socialización temprana bajo principios ideológicos y pedagógicos específicos.
En la génesis de los Círculos Infantiles en Cuba está intrínsecamente implicada la Revolución de 1959. Con el cambio de modelo político, el Estado pretendió asumir la responsabilidad total de la crianza y educación de los niños desde edades muy tempranas. Así, el pasado 10 de abril cumplieron 65 años desde su creación.
Respecto a la pedagogía aplicada en estas instituciones debe señalarse que se alejó de los modelos tradicionales de guardería. Su enfoque en una educación integral perseguía la formación del “hombre nuevo”, integrando valores de colectivismo, patriotismo y conciencia social desde las etapas de lactancia y marcha. Esto ha sido posible debido a que constituyen una extensión de la política de Estado. La politización, si bien ocurre mediante diversos mecanismos estructurados dentro del currículo y la práctica diaria, no siempre se presenta como una instrucción política explícita, sino de manera sutil y constante.
Desde los primeros años, los niños son expuestos a la iconografía estatal: la bandera, el escudo, la imagen de figuras históricas clave del proceso revolucionario, entre otras. El uso de canciones, himnos y rimas que exaltan el patriotismo y el amor a la patria forma parte del repertorio cotidiano. Esto busca construir una identidad donde el individuo se perciba, ante todo, como parte de una colectividad nacional bajo un marco ideológico delimitado.

Niños del círculo infantil “Los Pequeños Industriales”, en Moa, ensayan un desfile por el Primero de Mayo. Fuente: página oficial de Facebook círculo infantil “Los Pequeños Industriales” (2026).
A diferencia de los enfoques pedagógicos que enfatizan la autonomía y la individualidad del niño, el modelo cubano promueve el colectivismo. Las actividades están diseñadas para fomentar el “nosotros” sobre el “yo”. Si bien el trabajo grupal es una herramienta pedagógica válida, en el contexto cubano se utiliza para inculcar valores de solidaridad social y sacrificio personal, alineados con la doctrina del Estado.
En los Círculos Infantiles, la figura del educador trasciende la labor de cuidado. Los docentes se encargan de transmitir también la visión de mundo oficial. La formación de los pedagogos incluye una carga ideológica significativa, asegurando que la interpretación de la realidad y los valores morales impartidos en el aula sean coherentes con las directrices del Ministerio de Educación (MINED).
Al moldear la subjetividad desde la infancia, el Estado busca reducir la fricción ideológica en la vida adulta, creando ciudadanos con una base de valores preestablecida. En ese sentido, la educación unificada permite que la población comparta un lenguaje común y un conjunto de símbolos, lo que facilita la movilización social desde una interpretación fuertemente politizada de la identidad nacional, imponiendo un mecanismo de control que minimiza la posibilidad de disidencia en etapas posteriores de la vida.
La gran expansión de los Círculos Infantiles, y de la temprana politización, ocurrió durante las décadas de 1970 y 1980, cuando Cuba logró alcanzar tasas de cobertura que se situaban entre las más altas de América Latina. El modelo se institucionalizó a través del MINED, centralizando la gestión pedagógica y administrativa.
En este período, el Estado garantizaba dietas balanceadas y controles médicos periódicos dentro de las mismas instalaciones. La estructura pedagógica se basaba en el juego dirigido y la socialización grupal, con un currículo estandarizado que, en teoría, aseguraba que un niño en una zona rural recibiera la misma formación que uno en la capital. Esos años se caracterizaron por una fuerte inversión estatal y una percepción de éxito en la formación de capital humano temprano.
Sin embargo, con las carencias del Período Especial en los años 90, muchos de estos círculos comenzaron a cerrar, no solo debido a la falta de insumos, sino incluso al éxodo de educadores infantiles a otros sectores laborales y a la migración transnacional. Desde entonces, el sistema de Círculos Infantiles no ha logrado recuperarse y, en la actualidad, atraviesa una crisis estructural profunda derivada de la crisis económica general del país.
El modelo que funcionó con éxito durante décadas enfrenta cada día que pasa desafíos que amenazan su operatividad. En primer lugar, se encuentra la crisis alimentaria y de suministros. La escasez de productos básicos dificulta el estricto cumplimiento de los planes de nutrición que, históricamente, constituyeron la fortaleza del sistema. Esta situación ha sido denunciada por padres, sobre todo en el espacio que permiten las redes sociales. Por ejemplo, en septiembre del año pasado, un usuario de Facebook subió un video donde le informaba a las autoridades pertinentes del círculo infantil donde su hija cursaba preescolar, en Santiago de Cuba, que decidía sacarla del centro y llevarla de vuelta a la casa ante la negativa de la institución a aceptar la merienda que le preparaba la famili; una práctica extendida ante la precaria alimentación de los centros escolares en el país.
Años antes, en 2019, también en Santiago de Cuba, varios padres recocieron, alarmados, que sus hijos no comían pollo desde hacía más de un mes en sus respectivos círculos porque este alimento no estaba llegando a las cocinas. Durante un mes entero, se alimentaron en el almuerzo solo a base de arroz y frijoles.
No obstante, el pollo no es el único alimento en falta. En 2019, un grupo de madres santiagueras denunció que hacía más de un año que en el círculo infantil de sus hijos no daban vegetales. Sus proveedores, campesinos locales, incumplen su contrato debido a la falta de pagos y al burocratismo económico. El resultado de la ineficiencia gubernamental y estatal lo pagan los niños.
Mientras, en La Habana, en 2022, la Dirección Municipal de Educación de La Lisa optó por eliminar el pan de la merienda de los niños en los círculos infantiles ante la carencia de la harina con que se elabora, a pesar de que las autoridades habían asegurado que los centros educativos serían priorizados para el abastecimiento de este producto. Si bien es cierto que podría debatirse los pros y los contras del consumo de pan, resulta incuestionable que este alimento es el que sostiene a casi todos los infantes en el país ante la falta de otras opciones alimentarias en las tiendas en divisas, a las que no tiene acceso gran parte de la población cubana.
Esta situación de crisis alimentaria en los círculos infantiles se ha agravado aceleradamente en el último año. Tan así que, en febrero de este año, la activista Yamilka Lafita lanzó una campaña en Facebook para ayuda en concepto de alimentos para el círculo “Que siempre brille el sol”, en el reparto capitalino Bahía, donde se reportó que los niños solamente estaban comiendo arroz.
A esto se suma la decadencia de la infraestructura arquitectónica, la falta de mantenimiento a los inmuebles y las pésimas condiciones higiénico-sanitarias tanto dentro de los círculos como en sus alrededores. El menoscabo de recursos para la adquisición de materiales de construcción y pintura ha conducido al deterioro físico de muchas instalaciones.
En 2020, un usuario de Facebook denunció la situación de peligro en la que se encontraban los niños de los centros conocidos como el “Nani” y “Hertha Kuusineen” en la Zona 5 de Alamar, en La Habana. Ambas instituciones presentaban metros faltantes en su cerca perimetral, por lo que no solo cualquier extraño podía acceder a las instalaciones, sino que los niños podían escaparse y terminar en la calle. En el último trimestre de 2019, el periódico oficialista Juventud Rebelde reconoció que 37 de los 1 122 círculos infantiles en todo el país estaban cerrados debido a problemas constructivos.

Captura de pantalla que denuncia el peligro que corren los niños de dos círculos infantiles en Alamar. Fuente: CiberCuba (2020).
Por su parte, el periodista José Raúl Gallego denunció en 2024 un basurero gigantesco junto al círculo “Tierna Sonrisa”, en las inmediaciones de Mantilla, en la capital. Sin embargo, esta situación no es privativa de La Habana. Ese mismo año, vecinos del reparto Altamira, en Santiago de Cuba, se quejaron de los desechos acumulados de varios días, con animales muertos, junto al círculo infantil “Amiguitos del Mundo”; agravado por la interacción de un salidero de aguas albañales. También en la región oriental, en la provincia de Holguín, confluyen un vertedero de basura y una fosa, junto al círculo “Mario Pozo”. Incluso, en un video en Facebook se observa cómo flotan inmundicias en las aguas albañales, justo a la salida del centro.

Basurero junto a un círculo infantil en Santiago de Cuba. Fuente: CiberCuba (2024).
Lamentablemente, la basura y las aguas albañales favorecen una proliferación de vectores como ratones y mosquitos, que transmiten leptospirosis y virus como el dengue, el Oropouche o el Zika. En 2022, un padre reportó una plaga de mosquitos en el círculo infantil de su hijo, “Niños de Lídice”, sito en Marianao, en La Habana, donde habitualmente se acumulan lomas de desechos en sus afueras. El niño no solo se vio afectado por numerosas picadas, sino que también debe usar ropa de manga larga en un clima casi todo el año caluroso.

Niño afectado por picadas de mosquitos en el círculo infantil “Niños de Lídice”. Fuente: CiberCuba (2022).
Un caso grave fue reportado en 2020 en el círculo infantil “Sueños de Martí”, en Gibara. Los mismos trabajadores acudieron a Higiene e Epidemiología de su municipio por una plaga de chinches en el centro educativo. A pesar de haber recibido una primera fumigación, las autoridades sanitarias no decretaron su cierre enseguida, por lo que estaban obligados a seguir recibiendo a los niños, quienes corrían el riesgo de sufrir las picaduras de estos insectos.
En cuanto a la situación curricular, dos problemas inciden en la educación de los niños en los círculos infantiles. En primer lugar, es incuestionable el déficit de personal. El fenómeno de la migración masiva ha provocado una fuga de profesionales de la educación y de personal de apoyo, lo que genera una sobrecarga de trabajo en quienes siguen atendiendo a los infantes. En un sistema diseñado para que un educador atienda a una cantidad determinada de menores, el tener muchos más a su cargo provoca una disminución de la atención, con un aumento de riñas, golpes, caídas y otros accidentes que podrían evitarse si la plantilla docente estuviera cubierta.
En medio de esta debacle y debido a la incapacidad y falta de recursos gubernamentales para sostener los círculos infantiles, organismos internacionales y gobiernos realizan donaciones que benefician a un número muy limitado. Por ejemplo, en 2024, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) y la Generalidad Valenciana coordinaron, junto con la Federación de Mujeres Cubanas (FMC) y los ministerios de Comercio Exterior y la Inversión Extranjera, Educación, y Trabajo y Seguridad Social, la reparación de 21 centros de este tipo en La Habana; de los cuales, cerca de la mitad deberán contar con salones inteligentes.
Curiosamente, muchas de las prácticas educativas, además de la situación de los círculos infantiles, contravienen los postulados de la propia UNICEF y otros organismos relacionados con las infancias. El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia promueve el enfoque de derechos, donde el niño es un sujeto de derechos con autonomía creciente. En Cuba, aunque se garantiza el derecho a la educación y la salud, el sistema impone un enfoque de “deberes hacia la sociedad”. La educación preescolar cubana tiene un fuerte componente de socialización política que limita el desarrollo de la individualidad, entre otros elementos que UNICEF considera esenciales para el desarrollo cognitivo integral. Vale destacar la inclusión de
Para empezar, desde la perspectiva de la psicología del desarrollo, la politización temprana presenta tensiones éticas y pedagógicas. La pedagogía moderna sugiere que el niño debe desarrollar la capacidad de cuestionar y elegir. Contrariamente, un entorno dirigido ideológicamente puede inhibir el pensamiento crítico y la capacidad de discernimiento independiente. Asimismo, diversos críticos argumentan que utilizar la etapa de la primera infancia, donde el niño carece de capacidad de juicio, para la instrucción política constituye una forma de instrumentalización de los sujetos más vulnerables. Esto no hace más que crear un conflicto de intereses entre el derecho del niño a una educación neutral y el derecho del Estado a utilizar las instituciones públicas para la formación de la conciencia ciudadana.
Luego, aunque UNICEF siempre ha valorado positivamente el indicador de niños atendidos en Cuba, uno de los puntos que promulga es la calidad del entorno de aprendizaje. La actual crisis de suministros y la falta de materiales pedagógicos en la Isla crean una brecha entre la cobertura cuantitativa y el nivel cualitativo. Un niño puede estar asistido en un círculo infantil, pero, si no cuenta con estímulos cognitivos adecuados debido a la escasez, no se están cumpliendo los estándares de desarrollo óptimo de esta organización internacional.
En otro aspecto, los modelos modernos de atención a la primera infancia sugieren una integración orgánica entre la familia y el centro educativo. En el modelo cubano, el acercamiento es más vertical: el Estado provee y la familia acepta. La autonomía de las familias para elegir métodos pedagógicos o participar en la gestión de los centros es casi nula, lo que contraviene la tendencia global hacia la diversificación de modelos educativos y la participación comunitaria activa. Vale destacar la excepcionalidad de la aplicación de elementos del modelo educativo ideado por la educadora y médica italiana María Montessori, caracterizado por el acompañamiento magisterial respetando los ritmos individuales de aprendizaje, en algunas de las guarderías particulares que sobreviven al hostigamiento gubernamental permanente contra el emprendimiento privado.
Resumiendo, pese a la importancia histórica de la creación del sistema de Círculos Infantiles en Cuba, su estructura centralizada y su dependencia absoluta del Estado la han vuelto vulnerable a las crisis económicas. En contraste, los emprendimientos de guarderías privadas llamadas “cuidos”, se han dotado de personal entrenado o experimentado en cuanto a la atención pedagógica de los pequeños, a la par de mantener protocolos dialogantes con los criterios educativos de las familias y manejan términos de autofinanciamiento que garantizan estándares de higiene y alimentación adecuados.
La lectura de beneficios de esta última modalidad no es uniforme, ya que innegablemente afianza un patrón de desigualdad social que evitaba el estatal, mientras al menos proveía cuidados esenciales en condiciones aceptables.
Si bien Cuba cumple con la premisa de acceso universal, el contraste con los estándares de la UNICEF revela deficiencias en la calidad del entorno, la libertad pedagógica y la capacidad de respuesta ante la emergencia de necesidades individuales. El reto para el futuro del sistema cubano radica en la capacidad de transitar de un modelo de asistencia social estatal a uno de atención integral de alta calidad que respete la singularidad del niño y se adapte a las realidades materiales y estándares éticos del siglo XXI.
Fuentes consultadas
- https://diariodecuba.com/cuba/1662195608_42000.html.
- https://diariodecuba.com/cuba/1713196051_54147.html.
- https://www.cibercuba.com/noticias/2019-02-20-u1-e42839-s27061-madres-cubanas-descontentas-sus-hijos-no-comen-vegetales.
- https://www.cibercuba.com/noticias/2019-04-30-u1-e42839-s27061-escasez-pollo-circulos-infantiles-santiago-cuba-preocupa-padres.
- https://www.cibercuba.com/noticias/2020-03-10-u1-e199894-s27061-denuncian-mal-estado-constructivo-inseguridad-circulos.
- https://www.cibercuba.com/noticias/2020-07-14-u1-e199370-s27061-plaga-chinches-afecta-circulo-infantil-gibara.
- https://www.cibercuba.com/noticias/2022-06-23-u208060-e208060-s27061-padre-denuncia-plaga-mosquitos-circulo-infantil-habana-al.
- https://www.cibercuba.com/noticias/2022-08-31-u1-e43231-s27061-madre-cubana-rechaza-medida-quitar-pan-circulos-infantiles-era.
- https://www.cibercuba.com/noticias/2022-09-08-u208060-e208060-s27061-fosa-basurero-desbordados-inundan-circulo-infantil.
- https://www.cibercuba.com/noticias/2024-06-14-u1-e43231-s27061-nid283588-basureros-colindan-escuela-primaria-circulo-infantil.
- https://www.cibercuba.com/noticias/2024-09-25-u1-e199894-s27061-nid289038-denuncian-enorme-basurero-junto-circulo-infantil.
- https://www.cibercuba.com/noticias/2025-06-10-u1-e135253-s27061-nid304683-cocinan-lena-reducen-horarios-asi-enfrenta-circulo.
- https://www.cibercuba.com/noticias/2026-02-18-u1-e42839-s27061-nid321145-regimen-desampara-al-pueblo-piden-ayuda-ninos-circulo.