
Sergio Guerra Vilaboy: un censor cubano bienvenido en universidades españolas
Fecha de lanzamiento: 3 de abril de 2025
Con una visita a la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Zaragoza (UZ), el historiador cubano Sergio Guerra Vilaboy terminó su periplo por varias casas de altos estudios en España. Presentado como una excelsa figura en el ámbito de la educación superior en América Latina, recibió incluso el título de Académico Correspondiente de la Academia Iberoamericana de la Rábida, en Huelva.
Invitado por las universidades de Barcelona (UB), Zaragoza, Huelva (UHU) y la Pablo de Olavide de Sevilla (UPO), el académico cubano se paseó por las cátedras españolas, impartiendo conferencias sobre la esclavitud y otros tópicos latinoamericanistas.
Así, el pasado 20 de marzo, Guerra Vilaboy impartió la conferencia "Momentos de la historia reciente de Cuba. Una perspectiva comparada", en la Universitat de Barcelona. La página web de la institución pública, creó un anuncio para invitar a los estudiantes al evento, que se llevó a cabo en la Facultad de Geografía e Historia.

Sergio Guerra Vilaboy fue recibido cual eminencia histórica en la Unuversidad de Barcelona, centro docente público que se declara en consonancia con los principios de autonomía universitaria y que, paradójicamente, legitima a un censor de las libertades académicas en Cuba. (Foto tomada del perfil de Facebook de Sergio Guerra Vilaboy).
“La ponencia se enmarca dentro del proyecto de investigación del departamento de Historia y Arqueología ´Las alteridades de la nación. América Latina, mediados del siglo XVIII-mediados del siglo XX ´, del que es responsable Chiara Pagnotta", especifica el sitio.
Anteriormente, al académico cubano se le había conferido la condición de Miembro Correspondiente de la Academia Iberoamericana de La Rábida, otorgada por la Universidad de Huelva. En sesión pública y solemne, "el Ilustrísimo Señor Sergio Guerra Vilaboy" fue acogido en el Salón de Actos de la Facultad de Ciencias Empresariales y Turismo de esa universidad, para pronunciar su discurso de ingreso "La Habana: cinco siglos de historia".
"El Dr. Sergio Guerra, es historiador cubano, Catedrático de Historia de América Latina y Director del Departamento de Historia de la Universidad de La Habana (Cuba). PhD por la Universidad de Leipzig (Alemania) y Presidente de la Asociación de Historiadores Latinoamericanistas y Caribeños, Adhilac. Autor de más de trescientos artículos y veinte libros sobre la historia latinoamericana", reseñó la casa de altos estudios.
Dicha academia se encarga del estudio histórico, literario, artístico, científico o técnico, relacionado con la cultura y la sociedad andaluzas, así como su relación con la cultura iberoamericana. Con el nombramiento, el historiador cubano accederá al financiamiento necesario para realizar investigaciones que tributarán al organismo para su posterior distribución.
De esta manera, la postura autoritaria de Guerra Vilaboy, supeditada al modelo represivo que la autocracia cubana dicta al interior de la academia isleña, servirá para refrendar ese discurso ante la comunidad intelectual internacional, dado el respeto institucional de la Academia Iberoamericana de La Rábida.
Con igual regocijo, el historiador cubano fue acogido en la Universidad Pablo de Olavide, en Sevilla. "CONFERENCIA “La esclavitud en la independencia de América Latina”, a cargo del Dr. Sergio Guerra Vilaboy (Catedrático de Historia de América Universidad de La Habana - UH). ¡Quedan cordialmente invitados!", promocionó el plantel sevillano.

La casa de altos estudios sevillana también contribuyó a la validación academica de Guerra Vilaboy en la madre patria. (Foto tomada del perfil de Instagram @america_olavide, regentado por la institución académica).
El intercambio con los estudiantes fue organizado como parte del Máster en Historia de América impartido en el centro, en colaboración con la Cátedra Jośe Martí de esa universidad. Vale destacar que esta cátedra, si bien nace de la colaboración con la Sociedad Cultural José Martí y el Centro de Estudios Martianos en Cuba, se erige "como foro de análisis, reflexión y discusión de la realidad social, económica, política y cultural de América Latina y el Caribe".
Además, declara como ejes temáticos "la conciencia histórica y la identidad en América Latina y el Caribe, los procesos culturales, el humanismo y la educación, la literatura y el compromiso, el pensamiento político y social, y la historia económica y el desarrollo de América Latina y el Caribe".
Similar agenda tiene la cátedra de igual nombre instaurada en la Universidad de Zaragoza, cuya directora es la historiadora Elena Barlés Báguena, Decana de la Facultad de Filosofía y Letras. Esta misma facultad, invitó a Guerra Vilaboy en la que fuera su última intervención académica en la madre patria, el día 23 de marzo pasado.
Paradójicamente, esta institución zaragozana otorgó, en 2008, una beca de estudios a la historiadora y profesora cubana Omara Isabel Ruiz Urquiola quien, con posterioridad, fue víctima de la violencia académica ejercida por el Gobierno de la Isla.
Este caso alcanzó dimensiones mediáticas que hacen difícil su desconocimiento por parte del claustro que acogió a la becaria. Resulta decepcionante que la universidad española presentase como ilustre a Sergio Guerra Vilaboy, uno de los principales censores de las libertades de cátedra en Cuba. En 2021, el profesor impulsó el proceso de censura contra el joven historiador Leonardo Manuel Fernández Otaño, quien preparaba su tesis doctoral La Compañía de Jesús y sus vínculos sociopolíticos con las élites habaneras y santiagueras mediante su espacio colegial (1901-1940)”.
Próximo a cursar el último módulo del programa, Fernández Otaño recibió un correo de la Dra. Leidys Abreu, secretaria del Programa de formación doctoral, quien le informó que su nombre no constaba en la lista de formación final del doctorado y que, ante cualquier duda, debía entrevistarse con el Dr. Guerra Vilaboy. Se hace necesario acotar que esta misma figura de autoridad le había garantizado a Leonardo la existencia de su plaza en el doctorado.
E 16 de febrero de 2022, el recién expulsado investigador pudo entrevistarse con el jefe del programa doctoral. En dicho encuentro, Guerra Vilaboy le comunicó que causaba baja del programa porque su tutora había abandonado esta responsabilidad. Además, ya no podía demostrar su vínculo laboral con una entidad estatal que le aseguraba su condición de doctorando.
El también Director del Departamento de Historia de la Universidad de La Habana, le comunicó al estudiante su desacuerdo con un post que este hiciera en redes sociales. En esta publicación, el alumno se identificaba como parte del programa doctoral y exigía a la Revista Alma Mater mayor rigor periodístico en su reporte sobre las protestas del 11 de julio de 2021.
“Si tú quieres dar una opinión puedes darla a título personal, pero no arrastrando el programa contigo”, le dijo Sergio Guerra, quien además agregó que él no había tomado la decisión de separarlo del programa, que solo cumplía las órdenes que le dieron de Secretaría y que no discriminaba a nadie por motivos políticos", describe OLA. De esta manera, se cumplía la amenaza que la Seguridad del Estado profiriera contra Leonardo Fernández Otaño apenas unos días antes.
Dado el veto académico impuesto contra su persona, el investigador salió al exilio y pudo continuar sus estudios doctorales en la Universidad de Alcalá de Henares, estableciéndose indefinidamente en esa ciudad dado el peligro que le significaría regresar al país y el hostigamiento contra su núcleo familiar por parte de la policía política.
En un post en la red social Facebook, Fernández Otaño calificó de "preocupante" la invitación de Sergio Guerra Vilaboy a intercambiar con estudiantes del llamado "mundo democrático". Igualmente, evidenció el doble rasero en el discurso europeo que "no se cansa de señalar a Putin y los autócratas aliados", mas silencia las denuncias de sociedades enteras que han sufrido la violación de sus derechos fundamentales por parte de sujetos como Guerra Vilaboy.
"Eso sin hablar del pago del billete de avión y dietas, que salen de los impuestos y aportaciones que hacemos al estado", sentenció. Y es que, efectivamente, la Universidad de Zaragoza empleó 368,5 millones de euros para su financiamiento en 2024.
De ellos, el Gobierno de Aragón aportó cerca del 70%. De esta manera, son los ciudadanos de esta comunidad autónoma quienes invitan y sostienen la estancia del censor en España para que este, por demás, contamine con información histórica sesgada a sus estudiantes.
Por el estilo, opera la Universidad de Barcelona, una institución pública con un presupuesto anual que supera los 500 millones de euros aportados por el contribuyente. Pese a validar académicamente las palabras de un violador de las libertades estudiantiles, la UB se presenta al mundo como un centro "con un sistema de gobernanza autónoma, colaborativa y descentralizada".
En el caso de las Universidades de Huelva y Pablo de Olavide, de Sevilla, consumen un presupuesto anual de 112 y 115 millones de euros respectivamente. De estos, más del 80 % corresponden a aportaciones estatales o, lo que es lo mismo, impuestos al contribuyente.

Por su parte, la Universidad de Huelva le confirió a Sergio Guerra, la condición de Miembro Correspondiente de la Academia Iberoamericana de La Rábida, a partir de la cual podrá acceder a financiamiento para sus investigaciones históricas. A la par, dicha academia se encargará de respaldar y promocionar sus ponencias, sirviendo su prestigio internacional como respaldo al represor cubano. (Foto tomada del perfil de Facebook de Sergio Guerra Vilaboy).
Este panorama, hace impensable que universidades públicas y de modelo liberal, pasen por alto el carácter inalienable de la libertad académica. La prevalencia de este principio, no solo garantiza la libertad de enseñar y aprender, sino también la capacidad de cuestionar, investigar y expresar ideas sin temor a represalias.
Basados en esto, resulta inadmisible que Sergio Guerra Vilaboy diserte en el mundo libre sin la correspondiente condena académica a su accionar, caracterizado por la limitación del pensamiento crítico y la diversidad de pensamiento.
El Observatorio de Libertad Académica denuncia la intervención de Sergio Guerra Vilaboy como conferencista en varias universidades españolas. En un entorno en que la pluralidad de ideas debería ser celebrada, dados los estatutos promulgados por estas instituciones, se legitima la visión de un censor cuya presencia en las aulas cubanas no hace sino inhibir la creatividad y la innovación en la investigación.
La invitación al historiador cubano sirve para institucionalizar el discurso oficialista cubano, que coexiste con la opacidad y el autoritarismo. Esta visión inflexible de que "la universidad es para los revolucionarios", ha dejado cientos de víctimas desde 1959.
Así, la intervención de Sergio Guerra Vilaboy en el calendario docente de universidades autónomas, provoca la revictimización de aquellos estudiantes que vieron sus sueños de superación truncados por un plumazo del representante cubano.
Consideramos que, lejos de ensalzar a esta figura controvertida de la academia cubana, las universidades españolas deberían apostar por crear entornos seguros donde todos los miembros puedan expresar sus ideas y preocupaciones.
A la par, la condena internacional del actuar de Guerra VIlaboy y otros censores de su ralea, contribuiría a la concreción de la memoria histórica respecto a la violencia académica en Cuba. A la par, significaría el reconocimiento a las víctimas y la proscripción de conductas violatorias de derechos humanos al interior de los espacios educativos.